domingo, 19 de agosto de 2007

CONCLUSIONES


Aprendí que los productos nocivos a la salud en los jóvenes son más dañinos que en las personas adultas; por ejemplo, las drogas son una sustancia con efectos sobre el sistema nervioso que crea adicción.

Los efectos de las drogas son complejos y multiformes, variables según los estímulos ambientales. En los jóvenes el consumir estos productos crea adicción, que es la necesidad imperiosa de consumir droga regularmente (no ser capaz de moderar el consumo o suprimirlo). Viene determinada por fenómenos psíquicos y físicos.

Podemos observar que hay jóvenes que presentan problemas de alcoholismo, es decir, una enfermedad crónica y habitualmente progresiva producida por la ingestión excesiva de alcohol etílico, bien en forma de bebidas alcohólicas o como constituyente de otras sustancias.

El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes. El consumo y los problemas derivados del alcohol están aumentando en países como México.

El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso.

Al principio el alcohólico puede aparentar una alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y mostrando menos efectos nocivos que la población normal. Más adelante, sin embargo, el alcohol empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el trabajo, la reputación, e incluso la salud física. El paciente pierde el control sobre el alcohol y es incapaz de evitarlo o moderar su consumo. Puede llegar a producirse dependencia orgánica (física), lo cual obliga a beber continuamente para evitar el síndrome de abstinencia.

Por mencionar otros productos se encuentra el cigarro que rodea a la mayoría de nuestros jóvenes de hoy en día.

No es posible que los jóvenes de hoy en día en especial de la edad de 15 a 17 años consuman productos que alteran su salud como es el caso del alcohol, el cigarro entre otros.

Tal vez la culpa no es totalmente de ellos pues no solo ellos han perdido el control sobre sí mismos sino también sus padres quienes han perdido el control de la situación que a los adolescentes les aqueja solo regañándolos y no se dan cuenta de que los adolescentes que viven en casa no necesitan de regaños sino de comprensión y apoyo.

Yo les pediría a los padres que se acerquen a sus hijos y no esperen que las drogas se acerquen a ellos. Recuerdo claramente el día que vi una entrevista por televisión a un joven que dijo: (cada vez que me siento muy tenso, o cuando no me estoy llevando bien con mis padres, voy y me acerco a las drogas o al alcohol cualquier cosa es buena mientras me haga olvidar lo solo que me siento).