domingo, 19 de agosto de 2007

MARCO HISTORICO


En los últimos treinta años se ha indagado sobre el consumo de los productos nocivos a la salud en los jóvenes; por ejemplo las drogas son un producto que se empezó a conocer en la India, Asia central y China desde el año 3000 a.C., donde se utilizaba en la medicina. En la década de 1900, comenzó su uso y su consumo se extendió entre la juventud durante las décadas de 1960 y 1970. El cultivo de la planta es ilegal en la mayoría de los países, y el consumo y posesión de drogas se persigue de distinta forma en cada uno de ellos. Algunos países sólo imponen pequeñas sanciones, mientras que otros aplican castigos más severos, incluyendo la prisión.

El alcohol, otro producto del que ha dado de que hablar, se conocía sólo para referirse a cualquier tipo de polvo fino, aunque más tarde los alquimistas de la Europa medieval lo utilizó para las esencias obtenidas por destilación, estableciendo así su acepción actual. Aunque su uso ha cambiado llegando así a manos de los jóvenes provocando sensaciones nunca antes experimentadas.

En lo que respecta al tabaco o cigarro se conoce que el tabaco es una planta originaria del continente americano. Según observó Cristóbal Colón, los indígenas del Caribe fumaban el tabaco valiéndose de una caña en forma de pipa llamada tobago, de donde deriva el nombre de la planta. Al parecer le atribuían propiedades medicinales y lo usaban en sus ceremonias. En 1510, Francisco Hernández de Toledo llevó la semilla a España, cincuenta años después lo introdujo en Francia el diplomático Jean Nicot, al que la planta debe el nombre genérico (Nicotina). En 1585 lo llevó a Inglaterra el navegante sir Francis Drake; el explorador inglés Walter Raleigh inició en la corte isabelina la costumbre de fumar el tabaco en pipa. El nuevo producto se difundió rápidamente por Europa y Rusia, y en el siglo XVII llegó a China, Japón y la costa occidental de África.

España monopolizó el comercio del tabaco, para lo cual estableció en 1634 el estanco de este producto para Castilla y León, régimen que en 1707 se amplió a todos los territorios de la corona, acompañado de la prohibición de cultivar la planta en la península para facilitar el control aduanero. La extensión del estanco a Cuba, donde tenía lugar gran parte de la producción, provocó numerosas revueltas y, en 1735, España cedió la explotación a la Compañía de La Habana. La América colonial anglófona se convirtió en el primer productor mundial de tabaco; el cultivo se inició en el asentamiento de Jamestown, donde ya en 1615 la planta crecía en jardines, campos y hasta en las calles; en poco tiempo se convirtió en el producto agrícola básico y en el principal medio de cambio de la colonia. En 1776, el cultivo se extendió hacia Carolina del Norte y llegó por el oeste hasta Missouri. Hacia 1864, un agricultor de Ohio obtuvo por casualidad una cepa deficiente en clorofila que recibió el nombre de burley blanco y acabó por convertirse en el ingrediente principal de las mezclas de picadura americana, sobre todo a partir de la invención en 1881 de la máquina de elaborar cigarrillos.

Cuando se empezaron a elaborar los primeros cigarrillos nunca se pensó que estos llegarían a afectar tanto a los jóvenes a tal grado de perderse en ellos por el consumo de estos ya que en sus primeras ventas fueron ingeridos en su mayoría por adultos.